CENTRO EXCURSIONISTA DE LA CALLE ASPA

 

Ultima excursión: 19 de febrero de 2005: TRAGÓ DE NOGUERA

Tragó, a orillas del Noguera Ribagorzana.

La peña nos reunimos a las nueve de la mañana en la plaza Mercadal de Balaguer, donde hacemos un breve almuerzo en uno de los bares de la zona, y despues nos dirigimos en nuestros diferentes automoviles al pueblo de Alberola, punto de partida de esta excursión. El día es claro y acompaña, sin hacer excesivo frio.

Para llegar a Alberola debemos dirigirnos hacia Ager, y a unos doce kilometros desde Balaguer, coger el desvio hacia el bonito pueblo de Os de Balaguer, conocido por su encuentro anual de campaneros. Os de Balaguer y sus aledaños merecen una visita por sí solos, y debemos citar entre otras la ermita de San Salvador, la ermita de Cervoles y la conocida cueva rupestre dels Vilars. Tambien el Mas Gorreta, donde vivió largas temporadas el genial escultor Leandre Cristofol, o el despoblado de Boix (en proceso de restauración, en precioso paraje al pie del pantano de Santa Ana)

De hecho, nuestra excursión de hoy transcurre completamente por el termino municipal de Os de Balaguer, en su zona más septentrional. Llegados a dicha villa, tomamos la pista asfaltada, a mano izquierda, que lleva bordeando el valle del rio Farfanya hasta Tartareu y Alberola, unos nueve kilometros de carretera estrecha, con curvas y alguna rampa destacable, pero practicable por cualquier vehiculo con total normalidad.

Alberola

A pesar de lo poco que ha llovido y lo secos que están los campos, los sembrados ya verdean al llegar al pequeño agregado de Alberola. Aparcamos en la plaza del mismo. Los perros nos ladran, no hay que hacer mucho caso. Aquí empieza nuestra caminata de hoy. Cogemos las mochilas, comprobamos que llevamos todo en orden, hablamos brevemente con uno de los lugareños, y luego comenzamos el paseo. Nuestro objetivo: llegar a traves del desfiladero del Pas del Llop hasta el despoblado de Tragó de Noguera, tambien al pie del pantano de Santa Ana.

El pas del llop, vertiginoso.

Debemos tomar una pista de tierra que sale del pequeño villorrio, a izquierda de la carretera por la que hemos venido. La pista está convenientemente señalizada y no tiene demasiada perdida. A unos dos kilometros encontramos el desvio, a mano derecha, que lleva hasta la presa de Canyelles, los masos de Millà y el embarcador de Blancafort. Es tentador, pero lo dejamos para otro dia, y seguimos recto, en dirección hacia el pantano de Santa Ana. El paisaje rapidamente se va volviendo agreste, y en pocos minutos pasamos de los sembrados y los prados a los primeros bosques, y a nuestra izquierda lo que era un pequeño desnivel se convierte rapidamente en un señor barranco. A mano izquierda hallamos un nuevo desvio, el cual lleva a Ivars de Noguera a traves de la boscana de les Picones. Seguimos recto, ya que nuestro objetivo es el despoblado de Tragó. El barranco, llamado por razones obvias de Alberola, es ahora profundo y respetuoso, y al otro lado ya se vislumbran las majestuosas Piconas, tremendos y hermosos precipios, cima de la zona, rodeadas de frondosos bosques. Creemos que en aquellos dias en que baje agua, este paraje ha de ser de una belleza diferente y espectacular. La pista, lentamente, aunque en suave descenso, va ganando altura respecto al lecho del torrente, y estrechandose respecto a las paredes de la serra del Montdevi a nuestra derecha.

Bonita vista del Montdevi.

Entre media hora o cuarenta minutos de caminata, aparece ante nuestros ojos el letrero que nos avisa que entramos en el desfiladero del Pas del Llop. Impresiona. No es una belleza sobrecogedora como la del Congost de Mont Rebei o las Gorges del Carança, pero da miedo pensar que por esta pista estrecha pasan con cierta frecuencia los coches de los cazadores o los agricultores de la zona. Vemos los restos de rodadas en el suelo. Desde luego ninguno de nosotros se atrevería a conducir sus coches por paso tan delicado. Midiendo más de dos kilometros de largo y habiendo espacio unicamente para un solo vehiculo, un despiste te manda unos cincuenta metros más abajo. Superado el paso, la pista se ensancha, el barranco tambien se abre y aparece claramente ante nuestros ojos el valle de la Noguera Ribagorzana, con el pantano de Santa Ana al fondo, hasta ahora apenas intuido. A los pies, los restos del monasterio benedictino femenino de Vallverd. A nuestra derecha, las Piconas en todo su esplendor, y a la izquierda la sierra de Montdevi muestra unas nada desdeñables paredes, con algun rincón espectacular.

Les picones.

Ahora el camino es agradable, llano y ancho, como el valle. A mano izquierda, y convenientemente señalizado, hallamos el desvio a Ivars de la Noguera. Esta pista, que pasa por Boix, es un trayecto altamente recomendado, ya que este ultimo pueblo está situado en un paraje mucho más bucolico. En las cercanias de Tragó, las sierras al otro lado del rio se muestran más agrestes, secas y aridas que cerca de Boix. Aun así, el paisaje que se nos muestra es fastuoso, y el pantano baja lleno. Disfrutamos del precioso dia que nos hace. A lo lejos, cerca del agua, y a la vera de la pista mentada, vislumbramos los restos del monasterio benedictino femenino de Vallverd. Si nos da tiempo decidimos acercarnos. Pero primero seguimos recto en busca de las ruinas de Tragó. El camino, que bordea el cementerio del pùeblo (en perfecto estado) se convierte al poco en sendero, y, bajando hasta casi tocar el agua, empieza a bordear las cada vez más agrestes orillas. El rio se estrecha, las paredes de ambos lados se acercan, y dan paso al desfiladero de Tragó, que varios kilometros más arriba sostiene la presa de Canyelles, de visita obligada y visión espectacular. Hoy, pero no toca, y el camino no acompaña. Finalmente, el sendero, cada vez más tortuoso y elevandose sobre el nivel del agua, nos lleva hasta las ruinas de Tragó. Apenas nada queda de la villa, casi ni el recuerdo.

Hemos alcanzado nuestro objetivo. No seguimos más allá, ya que el camino y las ruinas no nos inspiran confianza, y el desfiladero es cada vez más cerrado. Satisfechos, paramos un rato a hacer un tentempie, y finalmente volvemos por donde hemos venido, no sin hacer un breve desvio para visitar las ruinas del monasterio de Vallverd, en paraje suave y agradable.

Monasterio de Vallverd.

Y eso es todo, nos vemos en la proxima excursión!

Otras excursiones realizadas:

Montmaneu-Congost de Montrebei-Fraguerau-La Mussara-Siurana-La Vansa-Orcau-Montalegre-Serra Carbonera